DIA 1

 

Conocí al Alex "el Puerto Rico" hace unos años. La última vez que estuvo en el DF,

nos contaba a su servidor, al Gabrielito y al Simpson sobre las maravillas de su isla.

En una de esas, mientras nos tripéabamos con sus historias, el Gabrielito lo interrumpió

y dijo -Nel, esa onda es "Puerto Agusto".

 

Varios meses después mi carnal me invitó el boleto de avión para volar a San Juan;

el Gabrielito no estaba equivocado.

 

Esta es la primera parte de lo que cotorreamos en Puerto Agusto.

 

Bajamos del avión y la hielera del Alex estaba llena de Medallas, la cheve local. Desde ese momento fue lo que

pisteamos todo el día, todos los días. Como cuando vas a Zapotlanejo y no puedes dejar de comer Tostadas de Doña Pili.

Arriba, el primer chinchorro de muchos.

Luego, a patrullar el viejo San Juan.


La Perla.

Segundo chinchorro de la noche.

Esa noche, antes de dormir tuvimos en honor de conocer a La Reina Azteca, honorable embajador de México

en Puerto Agusto.

Detroit-Hogar-Pavelante