
Cotorreos de hace no se cuánto con las más morrillas de la familia.

Sin parar.




De vuelta en la Roma, había una de tantas situaciones videocliperas, esta vez una morra se estaba dando un baño con agua de dudosa
procedencia en el parque.


Mientras tanto, en otro lugar de la ciudad.


La Romaloquiza estaba planeando cómo acabar con las malas pasadas de una vez por todas. No se dejen engañar.




Fly pelican! Fly!